En Twitter una mamá relata cómo descubrió que su hija hacía bullying en la escuela

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El bullying o acoso escolar existe desde siempre, pero estamos en una época en la que debemos de tener mayor conciencia de sus peligros, y no solo instar a los niños y jóvenes a no hacerlo, sino obligarlos. Sí, obligarlos a ser tolerantes, a aceptar a todas las personas no importando qué tan diferentes a nosotros sean, a ser buenos seres humanos con todos.

Cambiando los nombres, por unos un tanto chistosos, una mamá tuitera relató tuit a tuit cómo se dio cuenta que su hija estaba haciéndole bullying a la que alguna vez fue su mejor amiga de la escuela. El hilo de estos tuits está dando la vuelta al mundo, pues la mamá alerta lo discreto que puede ser el bullying y lo difícil que resulto detectarlo a pesar de que en su casa se tiene bastante conciencia de ello.

Aquí te dejamos el hilo completo de los tuits. Vale la pena leerlo y, si eres mamá, tía, o cercana a algún niño que empieza a tener este tipo de comportamientos, haz algo al respecto, no te quedes callada, no pienses que son “cosas de niños”. El bullying es muy serio y algo terrible de vivir, nuestra responsabilidad como adultos es frenarlo y hacer que desaparezca por completo.

Fuente: telemundo.com

“Mirad cómo es el bullying de discreto, pillo, cabronazo y difícil de detectar:Dos amigas de toda la vida llegan a 6º de primaria. Ahí empiezan a tener algún roce, nada importante. Cosas de crías.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Una de ellas amplía el círculo de amistades y se van separando, aunque la amistad sigue ahí.  Un día, una de ellas -llamémosle Tiburcia- llega a casa diciendo que ya nunca más quiere ser amiga de la otra -llamémosle Erífila-.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“A que os molan mis nombres.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Bien. Tiburcia dice que ya no quiere ser más amiga de Erífila y en su casa le dicen que ningún problema, que ella es muy libre de tener las amistades que quiera.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Un par de días más tarde, Tiburcia explica en casa que, sin saber por qué, hay más niñas/os que ya no quieren jugar más con Erífila.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“La madre de Tiburcia le advierte: “nada de dejar a nadie de lado, eh. Una cosa es no ser amigas, y otra muy distinta hacerle el vacío a alguien”, porque en casa de Tiburcia están muy concienciados con el tema del bullying.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Tiburcia explica que no hay problema, que Erífila tiene más amigas y que no está sola. De vez en cuando explica “hoy a Erífila le han dicho tal cosa”, pero nunca es un insulto, siempre son pequeñas frases un pelín desagradables pero aparentemente sin importancia.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Hasta que un día Tiburcia llega a casa explicando que la directora la ha llamado al despacho para saber qué leches está pasando con Erífila.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“La madre de Tiburcia nota que hay algo que se le escapa, porque la directora no te llama al despacho sólo porque hayas perdido una amistad, así que decide llamar a la madre de Erífila.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Y la madre de Erífila le explica lo siguiente:

-Que llevan semanas sin dirgirse a su hija más que para hacerle comentarios despectivos.
-Que le sacan CADA DÍA el anorak del perchero y se lo tiran al suelo.
-Que en el comedor le han dicho CADA DÍA que se cambie de mesa.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“La madre de Tiburcia pregunta si su pequeña Tiburcita ha tenido algo que ver con toda esta basura y la respuesta es afirmativa.
La buena mujer intenta no montar en cólera pero TIBURCIA VEN AQUÍ AHORA MISMOOOOOOOO QUE TENEMOS QUE HABLAR.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Y entonces interroga a la pequeña Tiburcia:

-¿Tú le has descolgado alguna vez el anorak de Erífila para tirárselo al suelo?+Hmmmm…no…yo no. Pero he visto quién lo hacía.
-Y cuando has visto que le tiraban el anorak al suelo ¿no has hecho nada para impedirlo?+No…”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“-¿Tú alguna vez le has dicho a Erífila que se cambie de mesa en el comedor?
+…Una vez solo, mami. Pero le dije que si quería, que si no quería, no. Los que le dicen que se cambie cada día son “los otros”.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“-¿Y tú que haces cuando a la que ha sido tantos años tu mejor amiga le dicen que se cambie de mesa?
+[…]”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Y así es todo: nadie ha hecho nada en concreto. Una sólo le dijo un día que se cambiara de mesa, Fulanito le tira el anorak al suelo porque se lo ha dicho Agapita, y Tiburcia lo ha visto pero no ha hecho nada.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Nadie ha hecho nada “muy gordo”, pero Erífila era una niña que iba al colegio contenta y que tenía muchos amigos y en cuestión de cuatro días se ha convertido en una niña que está sola y que llora todas las tardes.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Lo peor de todo esto es que en casa de Tiburcia se ha hablado una y mil veces de qué es el bullying, cómo se origina y qué NO se debe hacer para convertirse en una acosadora.
Y lo otro peor es que “Tiburcia” no es Tiburcia: es mi hija mayor.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018

“Le he preguntado cómo ha podido hacer algo así y, después de pensar unos segundos, ha dicho: “pasa sin que te des cuenta”.”

— Cronopia (@2Cronopia) 15 de febrero de 2018