Porqué el trabajo del futuro será remoto y nos despediremos de las oficinas abiertas

Porqué el trabajo del futuro será remoto y nos despediremos de las oficinas abiertas

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¿Qué te parecería tan sólo girar tu silla y ya estar en la junta de las 11? En muchas empresas es una situación muy común, pues desde hace algunos años se ha puesto de moda el plan de las oficinas abiertas, libres de despachos cerrados o cubículos.

Este modus operandi golpeó el ego de muchos trabajadores quienes concebían el poseer una oficina como un símbolo de jerarquía o status y que habían conseguido con el sudor de sus ojeras y años de permanencia en la empresa.

Para afrontar este golpe, muchos de los CEO’s pusieron el ejemplo y abandonaron sus oficinas privadas para trabajar cabeza con cabeza al lado del equipo: con los becarios, con las secres, los veteranos y los nuevos. Abandonaron su título nobiliario de “jefe” y se sumaron al de “trabajador”.

Imagen: Social Samosa

Además, según el informe global de la firma de mobiliario para oficinas Steelcase 2016, las oficinas totalmente abiertas únicamente representan cerca de la cuarta parte de las superficies de espacios de trabajo. Lo que significa un ahorro para la empresa, pues al optimizar el espacio, se maximiza la ocupación y los costos. Y es que, todo apuntaba a que la generación millennial prefería este tipo de modelo, una realidad internalizada por los departamentos de recursos humanos de las empresas.

Este plan de trabajo predecía mayor colaboración, trabajo en equipo, mayor productividad y colaboración entre los colegas. Sin embargo, la realidad fue otra: la productividad de los trabajadores fue disminuyendo.

Según la investigadora, experta en data, análisis y tecnología emergente, este tipo de oficinas son ineficientes, pues las personas son interrumpidas cada tres minutos mientras laboran y al cerebro le toma entre ocho y veinte minutos regresar a concentrarse en lo que estaba realizando. Para ella, este tipo de oficinas está destinado a desaparecer pronto, pues es un foco altamente distractor, ya que es como estar en una plática constante de ocho horas seguidas: todos tenemos compañeros que hablan alto, no tienen la delicadeza de silenciar el celular, hacen chistes, les gusta estar muy junto a ti para contar el chisme del momento. ¿Quién podría trabajar eficientemente así? Estar alternándose entre los distractores y el trabajo, al final de la jornada terminas con una bandeja llena de mails que debiste contestar, trabajo retrasado y cansado por tanto bullicio.’

Crédito: media.glassdoor.com

Aunque muchas empresas creen que las oficinas abiertas ayudan a la colaboración, según la investigación de Millard ha demostrado que poner a los trabajadores demasiado cerca provoca que se enfaden unos de otros, como si estuvieran atrapados en un ascensor juntos.

En lugar de esto, el trabajo remoto va a ser lo más viable. Será más fácil reunirse en pequeñas células de trabajo en algún café y llevar toda la oficina en la comodidad de la mochila. Muchos se han percatado que trabajar una hora desde casa, es tan productivo como trabajar tres horas encerrado en la oficina ¿porqué? simple: en casa nadie te distrae para saber si quieres algo de la tienda, no te preguntan cómo te fue el fin de semana y mucho menos tienes que trabajar con el ambiente ruidoso de una oficina abierta.

A muchos no les agrada la idea de trabajar 8 horas encerrados en casa y por eso creen que el trabajo remoto debe ser tedioso. “Creo que debemos empezar a abrazar la idea de ‘la cofficina’. Sólo piensa en lugar donde tomar un buen café, un pastel, colgarte del wifi y trabajar en la nube. Tendrás compañía agradable. Tu «cofficina» podría ser una cafetería o un vestíbulo del hotel», dice Millard.

Crédito: remote.co

Para el año 2039, la Office for National Statistics espera que el número de personas de 75 años o más haya aumentado en 89%, y una de cada 12 personas tendrá 80 años o más. Cuando la pensión estatal fue introducida en 1909, se pensaba para ayudar a los mayores de 70 años, en un momento en que el hombre promedio moría a los 59 años y la mujer promedio a los 63 años. «Los fondos de pensión promedio están diseñados para durar sólo 18 años, por lo que vamos a estar trabajando mucho más tiempo«, afirmó la investigadora.

Millard dice que «tendremos una fuerza de trabajo más vieja, lo cual es fantástico porque han acumulado la experiencia adquirida durante muchos años, pero probablemente no van a trabajar ocho horas”. Por lo que el trabajo remoto es lo más factible para que nuestro yo del futuro siga laborando en un ambiente tranquilo, ser más productivos y disfrutar de nuestras vidas, según la opinión de la doctora.

El trabajo en el futuro estará lleno de cambios, por lo que las costumbres que tenían nuestros padres e incluso nosotros se estarán modificando regularmente hasta transformarlo por completo. Quizá algún día tengamos que ir a trabajar al café más cercano a casa porque las oficinas habrán desaparecido, y al momento de ordenar un latte, será un robot el encargado de tomarnos la orden.