¿Te encanta cantar en el karaoke? hay una explicación psicológica para ello

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¿A quién no le gusta agarrar un micrófono y ponerse a cantar (a grito pelado) sus canciones favoritas, sin pena, sin el “qué van a decir de mí”… solo disfrutando el momento, sintiéndose famosos y aplaudidos por todos?

Sí, todas esas sensaciones son las que regala el karaoke, este invento japonés que tantas horas de felicidad extrema regala diariamente alrededor del mundo.

Es tanto el gusto por cantar en karaoke que se han hecho estudios y hay una explicación psicológica para ello. Bueno, no es ningún secreto que la música tiene el poder de provocar una respuesta emocional dentro de nosotros, y esto particularmente se intensifica cuando además de escuchar música, la cantamos, bailamos y hasta actuamos. Además de todo, sin vergüenza alguna.

Fuente: discoverlosangeles.com

Una serie de estudios publicados en el Journal of Personality and Social Psychology en 2013 argumentó que la música está estrechamente relacionada con uno de nuestros deseos humanos más básicos: sentirnos conectados con otras personas. Otra investigación de 2015 encontró que personas que no se conocían antes, pero que cantaban en coros comunitarios rompían el hielo entre ellos más rápido que los que realizaban una tarea menos musical, como hacer manualidades o escribir. La investigadora de neurociencia social y evolutiva de la Universidad de Oxford, Eiluned Pearce, señaló que tener un objetivo en común, en este caso, aprender la canción y sonar bien en conjunto, probablemente ayudó a que los participantes conectaran entre sí de una manera más fácil. “Lo que hemos descubierto es que cantar es realmente bueno para vincular a personas que no se conocen muy bien. Desde el inicio de nuestro estudio, las personas que cantaban juntas se volvían mucho más cercanas tan solo después de dos horas de cantar juntas.”

En el caso del karaoke, el lugar y el ambiente también ayudan; la atmósfera del bar, las canciones que nos sabemos, y, normalmente, ir al karaoke con un grupo de amigos, son todos factores que hacen que se vuelva una experiencia muy grata y divertida, que queremos repetir siempre.

Fuente: greeblehaus.com

Por supuesto, la elección de las canciones también juega un papel súper importante en el karaoke. Todos queremos cantar algo que conozcamos bien y que el resto de los presentes también disfruten o se emocionen con ella. Justo es la conexión emocional con las canciones lo que mantiene a las personas involucradas e interesadas, ya sea que estén o no con el micrófono en la mano.

Los especialistas concluyen que el karaoke funciona también como escape. Especialmente en un mundo tan agitado como el de hoy, un bar de karaoke puede ser un espacio para desconectarse de las noticias, de lo malo o agobiante que pasa, y simplemente dejar que las endorfinas fluyan por todo el cuerpo.

Este “escape” puede ser también empoderador. Para todas aquéllas personas que normalmente no tienen la oportunidad de expresarse adecuadamente, cantar enfrente de extraños en un bar puede hacerlos sentir libres y de lo mejor. Expresarse de esta manera se vuelve emocionante, simplemente tener un micrófono y cantar lo que se les venga en gana y, de paso, poner a cantar a todos los asistentes, es una sensación fantástica.