Poesía imperecedera: los mejores poemas de Mario Benedetti

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Nacido en Uruguay, Mario Benedetti fue un escritor y poeta perteneciente a la generación del 45. En vida fue prolifero como profundo, habiendo publicado alrededor de ochenta libros y marcado a más de una generación con sus versos. Sin duda, son éstos los más representativos del artista, pues sus poemas, como su esencia, son imperecederos.

Mario Benedetti fue, a su vez, un personaje polémico. Su postura política lo llevó a tener una vida de exilio. No obstante, estas experiencias se enraizaron tanto en él que se reflejaron en poemas como Hombre que mira a su país desde el exilio.

Estos son siete de los mejores poemas de Mario Benedetti, según los expertos.

Corazón coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Perteneciente al poemario Noción de Patria (1962-1963), es una de las creaciones más íntimas y clásicas del autor, sobre todo por las imágenes mentales que utiliza. Aquí, Benedetti juega de manera brillante con las contradicciones.

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites.

Un Benedetti enamorado habla de los métodos y estrategias -como si se tratase de una campaña de guerra- para conquistar el corazón del ser amado. Se trata de uno de los poemas más entrañables y recordados del artista uruguayo.

Ésta es mi casa

No cabe duda. Ésta es mi casa
aquí sucedo, aquí
me engaño inmensamente.
Ésta es mi casa detenida en el tiempo.

Llega el otoño y me defiende,
la primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen,
copulan y duermen,
juegan y piensan,
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de nervios.

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos.

Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo.

Existen análisis que aseguran que la casa hace referencia al mundo interno del autor, mismo que reacciona ante las agitaciones externas y un día ha de partirse. Por otro lado, ¿podríamos interpretar el hogar como Uruguay y su próximo quiebre? – Pero a mi casa la azotan los rayos y un día se va a partir en dos. Y yo no sabré dónde guarecerme porque todas las puertas dan afuera del mundo.

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


Parte del libro Poemas de otros, escrito por Benedetti en 1920, No te salves expresa un deseo de vivir la vida al máximo y no conformarse con lo seguro. Él anhela poder compartir el camino con alguien que no se quede inmóvil, al borde, sino que comparta su estilo de vida. ¡No te salves!, porque salvarte es decidir por el conformismo sobre la incertidumbre y todo su abanico de posibilidades.

Hombre que mira su país desde el exilio

País verde y herido
comarquita de veras
patria pobre

país ronco y vacío
tumba muchacha
sangre sobre sangre

país lejos y cerca
ocasión del verdugo
los mejores al cepo

país violín en bolsa
o silencio hospital
o pobre artigas

país estremecido
puño y letra
calabozo y praderas

país ya te armarás
pedazo por pedazo
pueblo mi pueblo

El poema marca una de las etapas más duras para Benedetti. Tras el exilio en tiempos de la dictadura militar en Uruguay, el poeta viajó por Argentina España y Cuba -lugar que tendría un significado especial en su vida-, pero ante todo imperó el dolor de saberse lejos de su patria y admirando, desde la distancia, su caída.

Te quiero

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Para algunos, el mejor poema de Benedetti. El poema ha sido inspiración para célebres canciones latinoamericanas que han musicalizado sus versos. Te quiero es una declaración de amor y unidad.

Esa batalla

¿Cómo compaginar
la aniquiladora
idea de la muerte
con ese incontenible
afán de vida?

¿cómo acoplar el horror
ante la nada que vendrá
con la invasora alegría
del amor provisional
y verdadero?

¿cómo desactivar la lápida
con el sembradío?
¿la guadaña
con el clavel?

¿será que el hombre es eso?
¿esa batalla?

Al igual que todos los seres humanos hacen en algún punto de sus vidas, especialmente aquellos con sensibilidad artística y filosófica, Benedetti también se preguntó sobre la existencia humana y su propósito en la tierra. Este poema, para muchos, es incluso más profundo que la mayoría; el poeta uruguayo se aleja de su naturaleza romántica para sumergirse en aguas más oscuras, como las de la muerte.