¿Por qué los niños ingleses ya no están creyendo en Santa Claus?

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¿Será culpa del internet?, me pregunto de inmediato poco después de saber que actualmente los niños británicos ya no creen o dejan de creer en Santa Claus cuando apenas cumplen 6.

Qué abismal diferencia si lo comparo con mi propia experiencia, la misma que me hizo pecar de ingenua y creer de corazón en su existencia hasta los 12 años, cuando una amiga decidió que era momento de que lo supiera.

Pero más allá del acceso al internet a través de los innumerables dispositivos inteligentes que ya existen y que nos acompañan a diario en nuestras vidas, el control sobre los contenidos a los que los niños están expuestos es casi, imposible. 

Las referencias de un estudio hecho en Gran Bretaña y publicado por Short List, señalan que un tercio de la población infantil deja de creer en Santa Claus a temprana edad, y de hecho afirma que existen casos de menores que fingen creer solo para complacer a sus familias.

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Sinceramente una declaración así me hace sentir estúpida, pues de inmediato recuerdo cuando tenía la misma edad que el niño en cuestión y mi abuelo me señalaba por la ventana la estrella de los tres Reyes Magos; ¡es real cuándo les digo que lo creía todo por completo!, pero… pensándolo bien hay diferentes aspectos físicos y sociales que hacen que más que no creer, los niños no vean a Santa como un personaje saludable o confiable. 

Para empezar su notable sobrepeso y es que de acuerdo a la información compartida por El Centro de Información de Salud y Atención Social, casi el 62% de los adultos británicos tienen problemas con su peso, lo que significa que los niños ven este trastorno alimenticio como una epidemia que además de poner en peligro a su país, tiene que ver con Santa.

Crédito: AleteiaEn segundo lugar se encuentra la edad, y es que ante tantos casos de acoso infantil, depravados expuestos en primera plana o la relación de los adultos mayores con casos que ponen en peligro a los niños, estos lo último que quieren es sentarse en el regazo de un abuelito-Santa ficticio, (creppy).

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La tercera causa por la que los niños ingleses ya no creen en Papá Noel se debe a la presencia de los elfos en la repartición anual de juguetes. Ahora los menores relacionan el trabajo de estos pequeños seres con una actividad esclavizada conducta reprobable en Santa, una supuesta figura de ejemplo, ¿impresionante el juicio de estos pequeños, no creen?

Del reno ya ni hablamos, es similar a decir todavía que los bebés no se hacen sino que tocan a la puerta después de que una cigüeña los deja. Los renos ni vuelan, ni transportan juguetes y mucho menos se saben todas las direcciones.

Por increíble que parezca otro factor que le resta credibilidad a Santa es el hecho de que asegure que vive en el Polo Norte, este estudio asegura que los entrevistados dijeron que averiguaron en Wikipedia todo sobre el hogar de Claus. Su investigación arroja que si la gruta de Papá Noel realmente existiera, los elfos estarían lisiados por el desorden estacional, mismo que es imposible ya que ahí pasan 4 meses de total oscuridad. La verdad es que ni yo lo habría pensado con los años que tengo.

Crédito: wallhere

Por último la chimenea, los niños se preguntan como es que Santa cabe y desciende a las salas de los hogares si la mayoría de estos ¡no tienen una chimenea propia!, de hecho una encuesta realizada en el 2013 reporta que menos del 0.05% de las casas cuentan con una.

Pero tranquilos padres oficinistas, si ustedes quieren mantener la tradición háganlo desde el punto imaginario, varias expertas en la materia, entre ellas la psicoanalista Mónica Cruppi afirma que lo mejor es compartir esta historia desde el ángulo de mito, cuento o leyenda. Es importante no asumir que nos van a creer una verdad que en realidad es mentira, lo mejor es hacerlos conscientes desde pequeños de que se trata de una historia que expone las costumbres ideológicas de cientos de personas.