Todo lo que debes saber si tu propósito para 2018 es dejar de comer carne

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Cuando eras niño, tu mamá peleaba contigo para que te comieras las verduras. 20 años después, quieres solo comer eso por el resto de tu vida. ¿Te suena familiar? El propósito de convertirse en vegetariano aumenta año con año. Ya sea por no querer que los animales sufran o evitar las hormonas, mucha gente toma la decisión de ya no comer carne. ¿Pero realmente es lo mejor? ¿Comer carne provoca cáncer irremediablemente? Mucho se dice sobre los vegetarianos y los carnívoros: hay opiniones encontradas y miles de dudas por responder.

Hoy en día, el vegetarianismo es una forma de vida y tema de debate que puede durar horas. Por eso, este artículo no juzga a nadie, es solo para explicar las ideas más importantes sobre ambas y ayudarte a decidir qué es lo mejor para ti si estás en ese proceso de dejar los tacos al pastor por vivir de ensaladas.

Los vegetarianos

En realidad, el vegetarianismo siempre ha existido, pero justo antes del Renacimiento muchas personas encontraban muy agresivo comer a expensas de otros animales y decidieron dejar de comer carne. Poco a poco esta dieta se fue expandiendo por toda Europa y en México tuvo su auge a principios del año 2000.

Pero ser vegetariano no es solo comer verduras. Hay muchos tipos de ellos, ya que no todas las personas están preparadas para cambiar sus hábitos de nutrición de manera tan drástica:

Veganos. No consumen ningún producto animal, incluidos huevos, productos lácteos, miel, gelatina, nada que provenga de una cosa con sangre.
Lacto vegetarianos. No comen carne roja o blanca, pescado o huevos, pero consumen lácteos.
Ovo vegetarianos. No comen carne roja o blanca, pescado o lácteos, pero sí comen huevos.
Lacto-ovo-vegetarianos. El tipo más común. No comen carne roja, pescado o pollo, pero sí lácteos y huevos.

Contras y pros

Según muchos investigadores y nutricionistas, seguir una dieta vegetariana «puede ser nutricionalmente superior a cualquier otra forma de comer». The Academy of Nutrition and Dietetics, en una revisión mostró que una dieta vegetariana se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardíaca. Los vegetarianos también parecen tener niveles más bajos de colesterol, presión arterial, hipertensión y diabetes. Además tienden a tener un menor índice de masa corporal y tasas de cáncer.

Los nutriólogos hacen mucho énfasis en que las personas que quieran ser vegetarianas necesitan ver a un especialista para saber cómo combinar los alimentos para tener todos los nutrientes que necesitan todos los días. Es muy común que al comenzar una dieta vegetariana, el cuerpo se descompense porque no tiene ninguna proteína animal a la que estaba acostumbrado. Muchas veces, al consumir frutas, pastas y pan, sus niveles de azúcar aumentan.

Lo más importante que los vegetarianos deben recordar es asegurarse de obtener los nutrientes clave, proteínas, ácidos grasos, hierro, zinc, yodo, calcio, vitaminas D y B-12. Sí, el argumento de los carnívoros es válido: la proteína es esencial para desarrollar la masa muscular y combatir las enfermedades. Además, es importante que los vegetarianos se fijen en el tipo de verduras que comen para saber de dónde vienen por todos los pesticidas e incluso a las hormonas que se usan para hacerlas crecer.

Los vegetarianos necesitan saber que no se volverán saludables automáticamente después de comer solo cosas verdes. ¿Te has dado cuenta que muchos vegetarianos son gorditos? Muchos de ellos basan su dieta en arroz, pasta y pan, de ahí las consecuencias. Eso tampoco es sano. Deben hacerse estudios constantemente y visitar al nutriólogo con frecuencia para saber si necesitan modificar algunos aspectos de su alimentación.

Fuente: Jason Fischer

Los carnívoros

Los consumidores de carne, en cambio, tienen algunos aspectos en los qué pensar al comer un T-Bone. El pollo e incluso el pescado tienen altos niveles de colesterol y pueden afectar al corazón si se consumen con frecuencia. Por su alto contenido de grasa, la carne roja se relaciona con enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes. La carne procesada como salchichas y jamones, está cargada de sodio, lo que eleva la presión arterial. El problema más frecuente con los carnívoros es que no saben cómo combinar sus alimentos para mantener su organismo funcionando como debería y, la mayoría de las veces, siguen dietas extremas que no son precisamente saludables.

A pesar del colesterol o las grasas malas de la carne, no es tan mala como parece. Se puede llegar a vivir bien y saludablemente comiéndola. Una dieta sana basada en ella debe tener suficientes cantidades de grasas, proteínas, carbohidratos y, por supuesto, fibra y vitaminas de frutas y verduras. Las personas omnívoras, como se le llama científicamente, deben hacerse chequeos anuales para asegurarse de que sus niveles sanguíneos sean saludables. Y como los vegetarianos, tampoco se escapan: deben visitar a un nutriólogo para mantener un buen peso y no cambiar repentinamente su alimentación para perder grasa o estar más sanos.

Fuente: The Simpsons

¿Y entonces?

Cualquiera que sea la razón por la cual decidas comer solo vegetales o seguir con tu dieta basada en carne y verduras,  debes ser consciente de tu salud visitando a un nutriólogo. Las dietas extremas, como aquellas que eliminan los carbohidratos o las proteínas repentinamente no son sanas. Hay muchos casos en los que por ejemplo, se ha comprobado que hay personas que en verdad necesitan la proteína animal, mientras que otras no la pueden comer más. De ahí la importancia de que antes de tomar cualquier decisión lo consultes con un médico.

Además, sea cual sea tu decisión final debes respetar los puntos de vista de los demás y no tratar de convencer a alguien de cambiar su dieta solo porque así lo quieres.