Un límite a tu crecimiento profesional puede ser tu pareja y tú ni en cuenta

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Recién conocimos los resultados de una encuesta que menciona que el 23% de las mujeres mexicanas pide permiso para salir o ir a trabajar. También sabemos que muchas veces el hombre por no perder su “papel de jefe de familia”, prohibe a su esposa trabajar. El principal limitante para que una mujer alcance su máximo profesional, es tarde o temprano, su pareja.

“Las mujeres profesionalmente ambiciosas solo tienen dos opciones en lo que respecta a sus parejas: una pareja que brinda apoyo o permanecer solteras. Cualquier cosa que quede en medio termina siendo un pantano que reprime la moral y la carrera”. Avivah Wittenberg-Cox 

También, alguna vez Linda Hirshman dijo en su libro “Get to Work” (Ponte a trabajar), que las mujeres ambiciosas debían casarse con un hombre que ganara mucho menos dinero o que estuviera muy comprometido con igualdad de género. Esas opciones eran las únicas que le permitirían seguir con su carrera laboral. ¿Estás de acuerdo?

Hoy en día es muy común ver que dentro de las familias tanto hombres como mujeres trabajan. Por necesidad, porque pidió permiso, por amor, para tener más ingresos, por apoyo… Sea la razón que sea hoy hay más mujeres trabajando. #AunqueUstedNoLoCrea, en nuestra sociedad mexicana sí hay esposos que se sienten orgullosos de que sus mujeres sean ejecutivas o directoras y apoyan sus decisiones para poder estar en esos puestos. Pero son los menos.

Crédito: Ninacolettadpm.com

Sin embargo (sin generalizar), muchos maridos apoyan pero “a medias”. “Sí, ve a trabajar, sé CEO o directora o gerente o empleada. Pero cuando llegues a casa serás mamá, prepararás la cena y harás las tareas con los hijos. Yo, tu esposo, también trabajo y no tengo tiempo de hacerlo”.

Hay muchos casos y situaciones. En algunas, los hombres se sienten orgullosos mientras que ella no los tape o minimice porque tiene un mejor puesto, gana más o tiene más autoridad. En otros, más de la mitad de los hombres esperan que sus carreras tengan prioridad sobre las de sus esposas. Hay otras situaciones en las que si la esposa debe mudarse de casa o ciudad, su pareja difícilmente aceptará cambiar por la necesidad de ella.

“Yo era maestra de historia en una preparatoria. Mi esposo era empleado de una trasnacional en expansión. Los dos teníamos un salario más o menos igual. A él le ofrecieron un puesto en otro país. Decidimos irnos aunque yo no tenía oportunidades de trabajar ni de maestra ni de ninguna otra cosa en donde llegaríamos. Básicamente me convertiría en ama de casa. Sin embargo, al contrario de lo que pensábamos, encontré un trabajo que en poco tiempo rindió frutos y me ofrecieron un ascenso en otra ciudad. ¡Ni siquiera era otro país! Mi esposo tenía oportunidad de pedir que lo trasladaran ahí, pero no quiso. Yo no me detuve y terminamos divorciándonos. Los niños vinieron conmigo.” Alondra

Así como el caso de Alondra hay muchos. Es muy común que la familia se mude completa cuando el padre encuentra un trabajo en otra parte. Pero la cosa cambia cuando es la mamá quien lo hace. ¿Machismo?

El ejemplo de Alondra es uno en cien. La mayoría de las mujeres hubiera rechazado el puesto y se hubiera quedado al lado de su esposo. Un estudio de graduados de Harvard Business School mostró que las mujeres no están alcanzando los objetivos profesionales que se propusieron. La razón es porque permiten que los trabajos de sus esposos tengan prioridad sobre sus carreras profesionales y sus sueños. Ni siquiera los hijos son una limitante.

Además, las mujeres viven una doble limitante cuando no reciben el apoyo familiar. Tener un trabajo de medio tiempo difícilmente las hará gerentes o directoras, pues no están disponibles 24/7 como un hombre sí lo estaría. Cuando reciben apoyo en casa y pueden alcanzar estos puestos y más, se nota.

Hace poco, empezaron a rondar “memes” y bromas sobre el boom CEOs mujeres de varias empresas reconocidas. El chiste giraba en torno a que para poder llegar a ser CEO, necesitabas o ser divorciada, soltera o tener un esposo 20 años menor. Indirectamente esto demostraba que los esposos no siempre apoyan a sus mujeres a la hora de tomar decisiones laborales, obligándolas muchas veces a preferir el divorcio para no verse limitadas. Esto ya no tiene por qué ser así.

Anne Sweeney, ex CEO de Disney ABC

Anne Sweeney, ex CEO de Disney ABC. Crédito: businessinsider.com

Así como hombres y mujeres con puestos ejecutivos leen libros para ser buenos líderes, así deberían actuar al momento de tomar decisiones en familia. Ambos.

El primer paso es visualizar objetivos propios y hablarlos para volverlos comunes. Sus objetivos laborales no tienen por qué siempre ser los mismos, por lo que es bueno platicarlos cada determinado tiempo. En el momento en que no encajen, negociar sobre las posibles soluciones es una buena forma de hacer que la relación funcione.

Escucharse y entender su situación es básico. Para Avivah Wittenberg-Cox, especialista en el tema:

“Se pueden adaptar las culturas y los sistemas de la empresa a la casa. En casa, se requiere un enfoque igualmente estratégico para mejorar el potencial de ambos. Se necesita una visión familiar a largo plazo con toneladas de escucha y halagos regulares.”

¿A quién no le gusta sentirse orgulloso de su pareja? Tanto hombres como mujeres tienen el poder de limitar o maximizar las habilidades del otro para que ambos saquen el mayor provecho.