El lado obscuro de Youtube: cuándo los niños están expuestos a contenidos que no comprenden

Dicen que los niños de ahora nacen como si en su ADN tuvieran pre-instalado el chip de la tecnología. Basta con prestarles un teléfono celular, una tableta o el control de la smart TV, para que en pocos minutos sean unos expertos. Si bien para muchas personas la tecnología es un gran apoyo para mantener a los más pequeños ocupados mientras los adultos nos preocupamos por otros asuntos; eso no quiere decir que debamos dejarle toda la responsabilidad.

Y es que, miren, detrás de donde vivo, tengo un vecino de sólo 7 años; a veces, platicamos. Un día, me preguntó sobre lo que yo veía en YouTube; él me recomendó algunos YouTubers, y me llamó mucho la atención la forma en que describió a un gamer en particular: “es muy grosero, pero es divertido; deberías verlo”.

La verdad es que en ese momento no supe cómo reaccionar, pero me quedé pensando si ese contenido era apto para su edad y si, nosotros como adultos, realmente estamos pendientes de lo que las y los niños ven. Y no, no me refiero sólo echar un vistazo; no se vale creer que sólo porque aparece Peppa Pig o Spiderman, o porque de fondo hay música infantil, todo está bien, porque, en Internet, estamos expuestos a toda clase de información. Al otorgar a tus hijos el permiso de explorar un dispositivo móvil o una página de videos, también les abres la puerta a ese mundo de información.

 

Hablemos de cifras

De acuerdo con datos de la AMIPCI, los mexicanos con acceso a internet pasamos en promedio 7 horas con 14 minutos navegando en la web, ¡al día! El 77% de ese tiempo es a través de dispositivos móviles. En su mayor parte, revisamos nuestras redes sociales, aunque YouTube ocupa el segundo lugar en preferencia por parte de los usuarios.

Según Kerry Merryman, VP Content Partnership de YouTube, México tiene el tercer lugar a nivel mundial en consumo de video en esta plataforma. Aunque la generación millennial es la principal consumidora, los más pequeños también muestran interés por esta popular red.

Ahora bien, según el INEGI, el 53.1% de los niños mexicanos entre 6 y 11 años son usuarios de Internet. La AMIPCI, por su parte, destaca que 92% de los niños consideran a Internet como indispensable. Estudios latinoamericanos aseguran que un 42% de niños y adolescentes prefieren internet antes que la televisión.

 

¿Cuál es el problema?

Las estadísticas pudieran sorprendernos, mas no son el punto de atención. Tampoco es problemático que niñas y niños tengan acceso a páginas como YouTube. El verdadero foco rojo está en qué clase de contenidos están mirando.

Quizá todos hemos reído con esos videos donde los propios padres, disfrazados de algún ser monstruoso, espantan a sus hijas o hijos con trajes monstruosos; donde les hacen creer que serán comidos por el auto; donde los hacen probar comida con sabor desagradable. Más de uno seguro hasta hemos dicho “así sería yo como papá/mamá/tío…”. Es muy probable que también hayamos reído con las parodias de doble sentido que se hacen con personajes infantiles.

Ahora pensemos: las y los niños también pueden ver eso. A ellos les puede parecer igual de divertido que a ti.

Si tú te ríes, ¿por qué estaría mal que ellos lo hagan?  

Si no estamos atentos, los dejamos expuestos a videos de temas que quizá aún no comprenden, pero que pueden impactar en su comportamiento diario, como:

  • Incitación a alguna forma de agresividad.
  • Contenido sexual.
  • Miedo y terror.
  • Abuso.

De hecho, en meses pasado, la BBC reportó varios videos perturbadores en YouTube, todos con personajes de caricaturas infantiles o protagonizados por niños. Se trata de parodias, videos y canales que utilizan las imágenes de personajes infantiles que son muy populares, pero los presentan en situaciones de dolor, de miedo o violencia.  

No sólo eso, lo más grave es que se suben videos donde se obligan a los niños —sí, niños de carne y hueso—, a estar en situaciones de estrés, de tristeza o a hacer cosas que no quieren.

En la página Vigilant Citizen se habla de algunos otros ejemplos de videos con este tipo de violencia hacia las y los niños. Todavía más grave es saber que existen videos donde se sexualiza la imagen de niños menores de 10 años, como si fuera un servicio para pervertidos.

Fuente: Youtube

Crédito: Huffingtonpost.com

Fuente: Vigilant Citizen

 

¿Cómo hacer frente a esta situación?

1. En primer lugar, poner mayor atención a lo que tus hijos o sobrinos ven. Lo ideal sería que miraras los videos con ellos; pero si no es posible, escucha los diálogos, la música; observa el diseño de los personajes y la situación en la que los colocan.

2. Pide que te cuenten de qué trató el video. Quizá no lo hagan con una secuencia lógica o siguiendo el argumento; pero seguro te darán detalles de lo que más llamó su atención y podrás identificar si hay algún foco rojo.

3. Restringe el contenido. En YouTube es muy sencillo.

Desde tu cuenta sólo basta con ir a opciones.

 

Ahora, bien, toma en cuenta que el modo restringido no asegura que el contenido no apto para menores de edad sea filtrado por completo; por eso, lo más importante sigue siendo tu guía.

Si te parece que hay un contenido que simula ser para niños, pero no es apto para ellos; o si simplemente crees que no es apropiado de ninguna manera, lo puedes denunciar.

Por último, recuerda que existe la aplicación YouTube Kids.

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