La Ciudad de México se hunde 40 cm cada año. ¡Sálvese quien pueda!

Sí, vivimos sobre agua. O al menos eso es lo que hemos escuchado cada día, todos los días, después del temblor del 19 de septiembre. La UNAM, el Gobierno de la CDMX, y algunas otras páginas han compartido mapas de zonas peligrosas, grietas y el área de la zona lacustre.

Lo que todavía no queda claro, al menos si no eres geólogo o similar, es exactamente por qué se está hundiendo la ciudad y con ella todos sus edificios. ¿No se supone que los arquitectos deberían predecir esa situación al momento de diseñar una construcción? Podemos estar seguros de que no nos sucederá lo mismo que a Venecia, pero el hundimiento sí tiene una explicación y no todo es culpa de los arquitectos.

Fuente: Google

 

Un poco de historia

Cuando llegaron los españoles a México, terminaron con la ingeniería que les costó años a los aztecas descubrir para poder vivir de forma segura en la zona. Los españoles empezaron a rellenar los espacios que pertenecían al lago para poder construir edificios, iglesias y palacios. Poco a poco la mancha urbana se fue expandiendo sobre el lago, ocasionando severas inundaciones.

Cada mes, la Ciudad de México reduce 13 centímetros de los mantos acuíferos que la sostienen. Para entenderlo mejor, imagínate el Estadio Azteca que siempre ha servido de referencia en temas ambientales como la basura que producimos al día. Si lo llenamos de agua le cabrían 2.5 millones de m3. En total, hasta el día de hoy, el total son 11 mil 200 veces el estadio azteca relleno de agua las que le hemos quitado a los mantos que nos sostienen.

Fuente: Televisa

 

40 cms por año

¿Quééé? Pues sí. La Ciudad de México se hunde 40 cms cada año. Tan solo en la zona centro de la ciudad, el hundimiento acumulado de hace 150 años ha sido de 14 metros. Desgraciadamente la región donde vivimos es muy complicada: está rodeada de montañas, sobre una falla de la tierra, a pocos kilómetros de un volcán activo y sobre lo que queda del lago de Texcoco. Además de todas las características naturales que la hacen difícil, está una todavía peor: la sobrepoblación.

La Ciudad de México necesita abastecer de servicios a sus casi 9 millones de habitantes. Dentro de estos está el de agua potable, que se extrae de los mantos acuíferos ubicados debajo de la ciudad. Cada que se extraen sucede algo que todos aprendimos en clase de física sobre los cuerpos y sus espacios. Al extraer el agua debajo del suelo, ya no queda un soporte para lo que se encuentra arriba de ella y provoca un hundimiento.

Pero no sólo la extracción del agua es la culpable. Todas las construcciones que se autorizan en nuestra ciudad ponen su granito de arena, lo mismo que las calles pavimentadas y los camiones que todos los días las transitan. Al no haber espacio para que el agua se filtre de nuevo a la tierra, los mantos acuíferos se quedan vacíos.

 

Solución

Los socavones que han invadido las redes sociales, las inundaciones y sus respectivos memes los últimos meses, así como los derrumbes de los edificios en el terremoto del 19 de septiembre están relacionados con el hundimiento de la ciudad.

Es una realidad que no podemos prescindir del agua, pero sí hay alternativas para solucionar este problema que afecta a los habitantes de la urbe. Para que la CDMX se deje de hundir se tendría que dejar de bombear agua a partir de hoy y hasta dentro de 32 años, con tal de permitir que los mantos acuíferos puedan rellenarse nuevamente.

Fuente: El Universal

Como sabemos que eso no es posible, varios investigadores de la Universidad Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y de la Universidad de Sinaloa (UAS) unieron esfuerzos en un proyecto para el Conacyt en el que monitorearán para poder controlar el fenómeno que nos preocupa. Para lograrlo cuentan ya con equipo especializado que ayudará a entender lo que sucede y proponer alternativas para impedir que el suelo se siga hundiendo.

 

 

 

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