Hogar dulce hogar: el único lugar donde nos sentimos libres

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“Me urge mi baño” es según varios, una frase típica de persona mayor cuando sale de viaje durante mucho tiempo y siente una necesidad inexplicable de regresar a su casa y hacer popó.

Aunque no lo parezca, esto tiene una razón científica y es muy común salir de viaje y estreñirse. ¿Ves? No sólo es cosa de personas mayores, hasta a los niños les pasa.

No es solo el hecho de que las personas se sientan más cómodas haciendo popó en un baño cómodo y limpio como el de su casa, sino que todo el organismo, principalmente el sistema digestivo, está adaptado al ambiente hogareño para relajarse y lograr ir al baño. Además, no sólo se da en los viajes, también en los días de trabajo, escuela y hasta cuando vas de visita.

Culpa de un síndrome

Pareciera que a todo le queremos dar una explicación médica, pero en este caso tiene mucho valor. La parcopresis o síndrome del intestino tímido puede afectar ámbitos muy importantes y tener consecuencias gravísimas, principalmente a las personas que pasan mucho tiempo fuera de casa por viajes de trabajo.

“He llegado a pasar 5 días sin poder ir al baño en un viaje. Mi vientre parece que explotará y es muy incómodo, pero no hay forma de poder hacer popó hasta llegar a casa”.
– Anónimo

El síndrome del intestino tímido consiste en tener miedo a defecar en baños públicos debido a varias razones, entre las que destacan la cantidad de personas que estuvieron ahí y a los gérmenes que pueden vivir en el excusado. Varios estudios señalan que al menos 7% de la población es afectada por este síntoma.

Fuente: Adam Linehan, Task and Purpose

En una entrevista realizada por The Atlantic al profesor Nick Haslam, autor Psychology in the Bathroom (Psicología en el baño), se comentó que cuando entras a tu casa, todas las sensaciones familiares como los olores, lo que ves y hasta los ruidos influyen en tu cerebro haciéndolo sentir cómodo y seguro. Esta sensación hace que tu adrenalina, la energía que produces, tu respiración y hasta tu humor cambien relajando a tu cuerpo ayudando a tu intestino a moverse liberando lo que hace días debía sacar.

Sin embargo, no todo es porque hagas tus necesidades en un lugar familiar. Cuando no estamos en casa durante un tiempo nuestra rutina cambia. Incluso, ese 93% restante del estudio mencionado anteriormente presenta estreñimiento en las vacaciones

En los viajes sueles caminar más y tomar menos agua y comer menos verduras de las normales o al revés, descansas más, te mueves menos y tu organismo se desequilibra. Todos estos cambios aunque parezcan pequeños afectan la forma en que tu sistema digestivo trabaja impidiendo que vayas al baño con normalidad.

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Los investigadores le llaman al intestino el segundo cerebro debido a todas las conexiones neuronales que tiene. Esto tiene sentido porque cuando te estresas, te estriñes. Cuando te poner nervioso, te da diarrea… El intestino juega con nosotros muchas veces y los viajes no son la excepción. Para mucha gente el tener que desplazarse estresa impidiendo que pueda ir al baño como cuando está en casa.

A mucha gente le sucede que por pena, no puede hacer en otro lugar que no sea su casa. ¿Y si se acaba el papel? ¿Y si se tapa o no hay suficiente agua? ¿Si hago ruido? ¿Y SI HUELE MUY FEO? El cerebro es un arma poderosa (como ya lo hemos mencionado anteriormente en otros artículos) y nos afecta incluso cuando tenemos muchas ganas de (introduce emoji de caquita).

Fuente: Emoji

Pero no sólo sucede con la popó. También existe el síndrome de la vejiga tímida o paruresis, que es la dificultad de hacer pipí en baños públicos. Esta situación es muy riesgosa porque puede convertirse en infección de las vías urinarias afectando seriamente la salud.

Cualquiera de estos síndromes, si son muy frecuentes, deben ser mencionados en tu próxima visita al urólogo, ginecólogo o psicólogo antes de que afecten tu salud. Si sales de viaje, lleva contigo un laxante. Tener el intestino lleno durante días es perjudicial para la salud.