El #CondomSnortingChallenge está de vuelta y es muy peligroso

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Desde 2013, los retos en las redes sociales se volvieron muy populares. Seguramente, muchos de nosotros recordamos el famoso #IceBucketChallenge; se trataba de dejar caer un balde agua helada sobre una persona. La finalidad de este reto era hacer conciencia sobre la esclerosis lateral amiotrófica; quienes participaban también hacían una pequeña donación para las personas con esta enfermedad, o al menos ésa era la premisa.

Después de este famosos reto, en el que participaron varias figuras públicas que, a su vez retaban a otros famosos actores, empresarios o músicos, siguieron otros: comer una cucharada de canela, el #BellyButtonChallenge, comer habaneros, entre otros. Pero hay uno en particular que llamó mucho la atención; este reto implicaba un condón.

Si sigues de cerca estos desafíos virales, sabrás que, en 2015, hubo un #CondomChallenge para incitar a las personas a llenar con agua un condón y arrojarlo en la cabeza de otra persona. La idea era ésta:

Pero el “reto del condón” pasó a ser algo completamente diferente; se convirtió en un desafío para introducir un condón masculino en la nariz y que salga por la boca. Algo así:

Esta prueba llamada #CondomSnortingChallenge se volvió, en 2015, muy popular entre los jóvenes (¿recuerdan a la Mars? Ella también lo hizo). En días recientes, ha vuelto a ser viral y algunos adolescentes insisten en realizarlo. El problema: es uno de los retos más peligrosos.

De tu nariz a la boca

Succionar un condón por la nariz no le parecerá muy divertido a tu cuerpo. ¿Por qué? La respuesta está en la anatomía.

Si bien nuestro cuerpo consta de un montón de partes, la realidad es que funciona como un todo. Cada parte de nuestro organismo está conectada con otra. El aparato respiratorio y el digestivo no son la excepción.

Es claro que entre la nariz y la boca hay una distancia muy corta; pero más allá de lo evidente, es gracias a la Trompa de Eustaquio que nuestras fosas nasales se conectan con la laringe. Esta estructura se extiende desde nuestro oídos —desde el tímpano—, hasta la región rinofaringe.

La región rinofaringe abarca la porción nasal que está detrás de la nariz y sobre el paladar blando; pasa por la porción orofaringe, que es la parte trasera de la boca, y termina en la región laringofaringe, o sea la parte de la garganta que se conecta con el esófago.

Fuente: Wikimedia

Como podrás notar, la nariz no sólo se conecta con la boca, sino que es parte de un conducto aún más grande. Dentro de toda esa estructura, la epiglotis —conocida en el barrio como «campanilla»— juega un papel muy importante. Su puesto es “válvula de apertura y cierre de la tráquea”; en otras palabras, cada vez que comemos impide que la comida se te vaya a la nariz y evita que todo el aire que respiras haga que te ahogues. Por esta razón, si te ríes cuando bebes leche y no la escupes, seguro saldrá por tu nariz. Y si hablas mientras comes, tarde o temprano te vas a ahogar, tal como te lo advertía tu madre en tu niñez.

¿Por qué es peligroso el #CondomSnortingChallenge?

Una vez que ya tenemos estas referencias de anatomía, entendemos por qué un condón puede pasar de la nariz a la boca; pero también por qué puede ser tan peligroso.

Hacer este reto es poner una trampa al cuerpo para que deje de respirar. Sí, la asfixia es quizá la consecuencia más grave de este reto, pues literalmente estás poniendo un tapón a tu tráquea; pero tener sangrado debido al roce del condón con las fosas nasales, una reacción alérgica resultado del lubricante, o ganar una nariz irritada, como han advertido médicos estadounidenses, tampoco son consecuencias que deban tomarse a la ligera.

Lo mejor en estos casos es no llevar a cabo este tipo de desafíos; advertir, en especial, a los adolescentes y jóvenes de las graves consecuencias que tendría. Quizá la verdadera solución sea dejar de prestar atención a retos tan riesgosos como el #CondomSnortingChallenge; además, ¿a poco no sería mejor usar el condón para lo que realmente fue creado?