¿Qué dirías si te invitaran una hamburguesa de carne humana?

¿Recuerdas el famoso doctor Hannibal Lecter? Es el personaje canibal de “El silencio de los inocentes”, quien corta, sazona, fríe y emplata un trozo del cerebro de un corrupto detective para después degustarlo. Seguro que estabas retorciéndote de la impresión, muchos otros admiten que les hubiera gustado probar ese platillo tan “humano”.

¿Qué dirías si te invitaran una hamburguesa de carne humana? Tal vez te daría asco, y es que le hemos dado una connotación agradable a la carne de animales para no pensar en que son cadáveres. Así es como le hemos llamado “arrachera” a un trozo de vaca muerta, o “muslo” a una pierna de una gallina decapitada. Pero cuando hablamos de humanos, nos referimos a ellos como muertos o cadáveres y no ponemos nombres para aminorar la carga que tendría el consumo de esta carne: no comemos jamón serrano de Rosa o patitas de Rodrigo en vinagre.

Imagen: HBO

Investigadores de la Universidad de Maastricht tomaron el problema moral del consumo de carne y produjeron la primera hamburguesa a partir de células madre vacunas. La Unión de Vegetarianos de Alemania (VeBu) considera este desarrollo como algo positivo. Así lo declaró la portavoz de la institución, Stephanie Stragies: “La VeBu opina que para la gente que desea consumir carne, la producción genética de carne constituye una posibilidad viable en el futuro. Asimismo, es una alternativa para la gente que desea comer carne sin que mueran animales.”

Pero, ¿qué pasa cuando se habla de consumir carne humana clonada y cultivada en laboratorio? Porque, seamos realistas, nadie va a andar donando su chamorro a las escuelas de gastronomía, ni van a dejar que haya criaderos de humanos para hacer hamburguesas. Por lo que la carne in vitro, sería la manera más viable de hacerlo.

En un futuro no muy lejano, todos podríamos estar comiendo albóndigas de Rihanna cultivadas en laboratorio, o comer pechuga del tío Victor sintetizada, para el banquete de la boda de nuestra prima.

Imagen: extracrispy

El Dr. Koert Van Mensvoort, director de Next Nature Network y becario de la Universidad de Tecnología de Eindhoven, es el hombre detrás del controversial libro de cocina: In Vitro Meat Cookbook, el cual contiene más de 40 recetas (aunque ninguna de ellas no se pueden preparar… todavía). Cada platillo está ilustrado, acompañado de una lista de ingredientes (todos centrados en carne cultivada en laboratorio) y de una guía de preparación con un lenguaje peculiarmente morboso y un sistema de calificación de cinco estrellas de viabilidad científica. En la que califica una estrella: “estamos muy lejos”, o cinco estrellas “¡pon la mesa! Y usa bien los cubiertos, comeremos invitados”. Este es un proyecto de arte, un libro creado para generar temas de conversación en las reuniones.

Empecé a escribir el libro porque ya estaba en contacto con algunas de las compañías de biotecnología que habían estado desarrollando carne in vitro durante años (…) Así que decidí entrar en su espacio y explorar el diseño creativo: ¿qué podría haber en nuestros platos en el futuro debido a esta nueva tecnología?“, dice Van Mensvoort.

En el libro hay una receta de carne mechada (un plato principal para reemplazar el pavo de Navidad, de cuatro estrellas) y Nuggets de Dodo (“¡El dodo ha regresado! A la mesa”, también de cuatro estrellas).

Imagen: bistro in vitro

Otra de las recetas es Celebrity Cubes, células lavadas de las celebridades más populares del momento, cultivadas en canapés cúbicos y pinchadas en palitos de coctel. Esto podría ser factible, si se puede cultivar cordero, se puede cultivar lomo de Lady Gaga.

Cualquier compañía que desee vender carne humana cultivada en laboratorio, venderá en un mercado exclusivo y esotérico”, dice Van Mensvoort. “Tal vez un restaurante de alta cocina ofrezca esta experiencia especial y única en la vida por la que pagas mucho dinero. O podría ser un ritual: cuando te casas, consumes una porción de la carne del otro, solo esa vez. No lo estoy promocionando, solo creo que es una conversación fascinante. Los problemas son mucho más sociales y culturales que técnicos o médicos .”

Pero, ¿comer tejido humano clonado técnicamente es canibalismo?

Si pensamos en dos tipos de canibalismo cultural registrados en la literatura antropológica: uno en el que uno asimila el alma de su enemigo (una costumbre de guerra practicada por varios pueblos), y el otro donde realmente se come a sus parientes como parte de una obligación religiosa y sería más bien ritualizado (como el Wari ‘de Brasil); creo que un verdadero caníbal estaría horrorizado si tuviera que comer ese producto. Un caníbal tiene que, quiere, o está obligado a comer carne de un humano real. Eso es lo que llamamos un caníbal.

Imagen: Bistro in vitro

En cualquier caso, hay una razón para que el comer carne “humana” le dé sentido a lo que estás haciendo y que no sea sólo una emoción barata. Lo que propone esta proteina hecha en un tubo de ensayo, sólo parece una especie de escape moral, es como cuando usas soya en semana santa para que imite completamente la carne que se supone no debes comer.

La única preocupación ética sería que el atractivo de esta falsa carne humana podría llevar a los psicópatas con paladares aventureros a buscar carne humana real. En un nivel más práctico, es difícil imaginar a los consumidores haciendo cola para obtener carne humana cultivada en laboratorio, incluso si no hay objeciones éticas. Las normas culturales a menudo nos impiden dedicarnos a actividades perfectamente racionales o morales. Por ejemplo, la muerte en el camino puede ser tan sabrosa como la carne que se caza, pero pocos de nosotros buscamos en las calles perros y ratas muertas.

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