Hay un cuadro perdido de Frida Kahlo que vale más de 20 millones de dólares

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En los 50’s la prensa calificó a la pintura de Kahlo como “una pintura de horror pesadillezco”, “una forma de autosuplicio de la artista”. La mesa herida es una de las obras más particulares de la artista mexicana, ya que posee medidas fuera del formato común que utilizaba la pintora (que solía trabajar en lienzos pequeños). Kahlo lo pintó durante el lapso en el que se divorciaba de Diego Rivera y lo tuvo durante 15 años colgado en su salón.

El cuadro fue enviado por Frida a la Unión Soviética como un obsequio que representaba una “muestra de amistad” y  para que formara parte de la colección del Museo de Arte Occidental en Moscú. Aunque las estructuras del gobierno soviético le cerraron la entrada –junto con otras obras de grabadores mexicanos–, por considerarse “un invernadero de servilismo a la cultura burguesa decadente”. Esto lo afirma Helga Prignitz, investigadora del Instituto Iberoamericano de Berlín, ella es considerada la especialista más importante de la vida y obra de Frida Kahlo.

Imagen: Pinterest

Luego de numerosas cartas intercambiadas entre los embajadores soviéticos y mexicanos, para concretar la donación de las obras del Museo de Arte Occidental en Moscú, pero que terminaron por enviarse a dos museos distintos.

La pieza fue exhibida en la Exposición Internacional de Surrealismo, donde no fue muy bien recibida por parte de la prensa. En la pintura podemos observar de manera escénica una mesa salpicada con sangre que está colocada frente a un telón y en el centro de un escenario. Frida sentada al centro vistiendo un traje de tehuana, junto a ella se ubica el Judas de Semana Santa tirando del cabello de Frida y al otro lado una imagen relacionada con el suicidio. En el costado izquierdo de la pintura están sus sobrinos, un niño y una niña. Su mascota, el ciervo llamado Granizo está en el otro extremo de la mesa. Frida porta joyas de verdad, entre ellas, un collar con cuentas de jade.  Las patas de la mesa son pies humanos.

Imagen: Adobe Stock

Después de la muerte de Frida Kahlo, en 1954, Diego Rivera solicitó la pintura al gobierno ruso para su exhibición en la exposición Pintura y gráfica mexicana, que iniciaría en enero de 1955 en Varsovia, Polonia. Diego tenía la intención que después de allí, siguiera de gira por diversas ciudades soviéticas antes de llegar a Moscú. Pero nunca pasó de la primera parada.

Desde esa exposición en Polonia no se ha sabido nada del cuadro, hay registros de su existencia en catálogos y fotografías que son en formato blanco y negro; entonces, las imágenes que circulan incluyen reinterpretaciones a color de cómo podrían ser los motivos con las que la pintó Frida”, explicó el Historiador Raúl Cano Monroy, encargado de la búsqueda de la obra.

El gobierno la entregó, sólo que la pieza muestra una casi imperceptible diferencia de la obra que Frida realizara en 1942: en el catálogo de esa muestra, se puede distinguir que la Frida del cuadro no lleva en el cuello el collar de las cuentas de jade.

Imagen: Getty Images

Debe estar en alguna parte. Una pintura tan grande no pudo haber desaparecido tan fácilmente, a menos que terminara quemada en un horno en la década de los cincuenta“, comentó Prignitz sobre el cuadro de 1.20 metros de alto por 2.40 metros de ancho realizado por Kahlo.

El valor de la pintura creada por Kahlo ronda en más de 20 millones de dólares. A pesar de esto, la pieza no era del gusto de lo críticos socialistas de los 50’s. “Había documentos oficiales que decían que la pintura no debía exhibirse, que era tan terrible que no valía ni siquiera el dinero para transportarla, probablemente nunca quisieron recuperarla“, cuenta la doctora Prignitz. También lamenta mucho la desaparición de La mesa herida, pues sólo quedan alrededor de 300 obras de la mexicana que el público puede ver. El resto desaparecieron, fueron quemadas o son parte de colecciones privadas.

Imagen: Pinterest

Según el investigador Cano Monroy, La mesa herida, fue el cuadro que causó más incertidumbre, porque las personas no sabían qué hacer al entrar a la sala en donde estaba la obra de Frida, pero si hoy llegara a aparecer sería uno de los cuadros más cotizados.  

Actualmente la obra es buscada por destacados historiadores de arte mexicano, entre ellos la investigadora Helga Prignitz  y el Historiador Raúl Cano Monroy, quien prometió encontrarla durante los siguientes cinco años. Esperemos que la obra salga a la luz y tengamos la oportunidad de admirarla con nuestros propios ojos.