Cómo el sexo afecta nuestro cerebro

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¿Afectar? sí, leyeron bien oficinistas, la actividad sexual puede afectar al cerebro, y es que aunque cientos de estudios nos han dicho lo contrario, si les dan un re leída podrán notar que se refieren específicamente a las sensaciones corporales más internas como lo es el Sistema Nervioso y el cerebro.

Varios estudios realizados desde muchos años atrás han venido a confirmar la teoría de que la estimulación genital está muy ligada con el cerebro, la investigación realizada en el 2005 por los expertos del Centro Médico Universitario de Groningen, ubicado en los Países Bajos, requirió de tomografías por emisión de positrones para conocer el flujo sanguíneo de los hombres mientras sus parejas estimulaban sus genitales. De dicha muestra se descubrió que el miembro erecto aumenta el flujo sanguíneo a la ínsula posterior y a la corteza somatosensorial secundaria ubicada en el hemisferio derecho del cerebro, lo que resalta que al ser la ínsula relacionada con las emociones como el dolor y el calor, la corteza somatosensorial secundaria es de vital importancia en la codificación de las sensaciones de dolor.

En cuanto al tema de la amígdala sabemos que las emociones son reguladas por ella, entonces al mantener mayor actividad sexual sufren un desequilibrio, lo que puede fomentar el desarrollo de trastornos de ansiedad.

Crédito: AS

Por su parte otro estudio emitido por la misma universidad pero con mayor anterioridad, se enfocó en las áreas cerebrales que se activaron durante la eyaculación, descubriendo que el cerebelo -que también influye notablemente en el procesamiento de las emociones-, sufría varias alteraciones. Todos los expertos concluyen que esto se debe al placer que se siente durante este momento, por lo que estimular al cerebro puede ser una recompensa para el órgano, curioso ¿no lo creen?

Estos mismos expertos afirman que sus resultados son similares a la excitación sexual, el sonido de música placentera y abonos monetarios, por lo que todos estos factores estimulan la activación del cerebelo.

Crédito: A tu salud en línea

En el caso de las mujeres

La Universidad de Rutgers en Newark Nueva Jersey se encargó de monitorear la actividad cerebral de 10 mujeres mientras alcanzaban el clímax, ya fuera por auto estimulación o por recibirla, durante la investigación se activaron la corteza prefrontal, la corteza orbitofrontal, la ínsula, la circunvolución del cíngulo y nuevamente el cerebelo. Todas estas áreas están vinculadas con las emociones, las sensaciones de dolor, los procesos metabólicos y la toma de decisiones, ¿será por esta razón que dicen que las mujeres somos complicadas?

Por su parte el autor de otro estudio llamado Adam Safron compara el efecto de los órganos con los mismos que induce el baile o la música, probablemente argumentando que es por esta razón que son más las mujeres que disfrutan de llevar a cabo esta actividad.

Crédito: maxresdefault

En conclusión

El sexo sí puede provocarnos emociones o sensaciones negativas, ya que está directamente relacionado con los órganos que las controlan, razón por la que posterior a la actividad sexual el cuerpo está cansado, se corta el apetito, da sueño y en general una sensación de agotamiento e inactividad a la que se le conoce como discordia poiscotal, misma que también fue estudiada en el 2010 y donde se entrevistaron a 222 estudiantes de universidad para comprender mejor los efectos y las causas de ésta.

Los resultados concluyeron que el 32.9% de las participantes afirmaron haber sentido estados de ánimo negativos después del sexo, entre ellos destacan la duda, el miedo, el temor y la culpa.

Crédito: TN

Los expertos por su parte afirman que de ser una sensación constante puede promover la aparición de ansiedad aunque creen que esta condición aparece como reflejo de eventos traumáticos vividos en algún momento de la vida de las personas.

Más efectos y consejos sobre los efectos del sexo en el cerebro

David Greffern profesor de psiquiatría de la Universidad de California afirma que el sexo es como una droga pues está familiarizada con los efectos de la dopamina, mismo que provoca que además de hacernos sentir a gusto nos hace buscar más encuentros sexuales justo como un círculo vicioso, de donde pueden nacer las adicciones sexuales.

Crédito: Los Replicantes

Algunos científicos afirman que la melancolía o los sentimentalismos posteriores al coito no tienen porque relacionarse con la discordia poiscotal.

En el 2010 un estudio demostró que las ratas que tenían sexo una vez al día durante 14 días experimentaban un aumento en la necropsia, proteína que influye en el hipocampo, es decir el área del cerebro vinculada a la memoria, por lo que mantener relaciones puede mejorar la capacidad de recordar.

Oficinistas qué opinan de esta información, ¿han experimentado algo similar o están en total desacuerdo?. Si se consideran apasionados de esta actividad, entonces esta nota puede subir los ánimos

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