“Cincuenta sombras de San Valentín”: el lado oscuro y que no conocías de este festejo

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Cuando pensamos en el 14 de febrero, lo primero que viene a nuestra mente es amor, amistad, regalos, cursilería. Si eres un Grinch de estas festividades, pensarás en el horroroso tráfico que se hará en la CDMX; en las multitudes de enamorados que habrá en restaurantes, en el cine y, básicamente, en cualquier rincón de la ciudad. Mas no importa si te incomoda; porque está muy bien visto que todos expresen sus sentimientos en cualquier momento y lugar ese día.

Y aunque ése —además de los exorbitantes precios y costosos regalos—, pareciera ser el peor lado de los festejos de San Valentín; lo cierto es que hay un lado aún más sombrío.

San Valentín, una celebración de rituales sangrientos

A diferencia de lo que pudiéramos pensar, la celebración de San Valentín no siempre se trató de amor, flores, chocolates, cupidos y hoteles repletos. De hecho, sus orígenes se remontan a una celebración de la Roma antigua que se llevaba a cabo del 3 al 15 de febrero. Se trataba de la Lupercalia; un festejo donde cada acto se hacía bajo la creencia de más fertilidad. Era realizado en honor a Luperco, el dios de la fertilidad y agricultura, protector de mandas y cosechas.

El tono de esta festividad era sangriento sin duda. Los hombres, supervisados por los Lupercis —sacerdotes—, sacrificaban cabras y perros; los curas cocinaban sus entrañas para alimentar a todos. Además, con las pieles de los animales recién fallecidos, los hombres daban latigazos a las mujeres; creían que esos golpes las purificaban y garantizaban un fácil nacimiento.

Noel Lenski, de la Universidad de Colorado, afirmaba que los romanos estaban alcoholizados y desnudos durante la fiesta. Las mujeres se alineaban en fila esperando su turno para sentir el látigo en su cuerpo desnudo. Luego, se hacía una rifa para que los hombres tuvieran una fémina con la cual tendría que copular durante las fechas de la celebración.

El último festival de Lupercalia se celebró a finales del siglo V; cuando el cristianismo se adentró a Roma y el papa Gelasio declaró la tradición como un ritual que glorificaba al sexo y, por ende, era un pecado.

Fuente: NPR

¿Cuándo se convirtió en San Valentín?

Para los romanos, febrero era también un mes especial por Juno Februeta, la diosa de la fiebre del amor, las mujeres y el matrimonio. El día catorce se ponían pedazos de papel —que tenían escrito el nombre de alguna adolescente—, dentro de un contenedor. Los hombres jóvenes escogían un papel al azar; el nombre correspondía al de la mujer que sería su pareja sexual durante todo el año.

Fuente: Listverse

Esta tradición tampoco le pareció al Papa Gelasio, y pronto, no sólo se convirtió en el Festín de purificación de la bendecida Virgen María; sino que cambió de fecha al 2 de febrero (sí, al día de La Candelaria). Por supuesto esto no eliminó por completo el Festival Lupercalia; razón que obligó a las autoridades eclesiásticas a cambiar el día de fiesta al 14 de febrero y llamarlo Día de San Valentín; nombrado así en honor a uno de los santos de la iglesia, ejecutado en el año 270 d. C. debido a que celebraba matrimonios jóvenes a pesar de la prohibición que había hecho el emperador Claudio II.

Algunos historiadores aseguran que la modificación del festival también se debió a que, incluso los cristianos, no dejaron de celebrar. Además, al mismo tiempo, los normandos celebraban el Día de Galantin, “el amante de las mujeres”; el cual debió confundirse, en algún punto, con el Día de San Valentín.

Poetas encargados del festejo de los enamorados

Hay estudiosos que piensan que fueron poetas como Shakespeare y Chaucer quienes dotaron de relatos dulces y bellos la fiesta tradicional de los enamorados en el Reino Unido; estos detalles se esparcieron después por toda Europa. Eventualmente también llegaron estas costumbres al nuevo mundo. De hecho, con la revolución industrial, comenzaron a elaborarse las tarjetas conmemorativas.

Según los registros, en 1913, Hallmark Cards de Kansas City, inició la producción en masa de tarjetas. Desde entonces, se ha convertido en un gran negocio a nivel mundial. Se estima que, en Estados Unidos, el 14 de febrero ha dejado una ganancia de más de 17.6 miles de millones de dólares; mientras en México, en promedio se han obtenido alrededor de mil 482 millones de pesos. A pesar de todo esto, lo más importante ahora es la forma en que tú lo celebres y expreses tu amor.