Así es el proceso de adopción en México

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Para aquellas familias que no pueden tener hijos y aquellos hijos que no tienen familia siempre existe una acción viable: la adopción. 

Hasta 2017, México ocupaba el segundo lugar en Latinoamérica en cantidad de niños huérfanos, con 1.6 millones de casos.

De acuerdo con datos de la Dirección de Estadística del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, entre 2012 y 2017 se realizaron mil 247 solicitudes de adopción, sólo en la Ciudad de México, de las cuales fueron concedidas 440; de este total, 10 casos fueron de solicitantes internacionales.

La alarmante situación nos hace concientizar acerca del tema y preguntarnos: ¿qué tan difícil es el proceso para adoptar?

En el país, las adopciones son reguladas por las oficinas estatales del DIF y los Comités Estatales de Adopciones. Los trámites se llevan a cabo dependiendo de la legislación civil y/o familiar de cada estado. Para lograr la adopción de un niño o niña, los padres aspirantes deben superar y acreditar diversas pruebas.

Así es el proceso de adopción en México:

Certificado de Idoneidad

(u Oficio de Viabilidad)

El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) realiza los trámites de adopción nacional para la expedición del Certificado de Idoneidad; adopción internacional; así como la adopción internacional de personas residentes permanentes en México en su calidad de Autoridad Central, de niñas, niños y adolescentes albergados en sus centros asistenciales, denominados también Centros Nacionales Modelo de Atención, Investigación y Capacitación (CNMAIC); así como la expedición del Certificado de Idoneidad.

Este documento es imprescindible para arrancar con el proceso de adopción, ya que avala que los solicitantes han formado idóneamente un expediente y, lo más importante de todo, cumplen con todos los requisitos y documentación necesaria. 

Para conseguir el certificado, es fundamental haber sido evaluado en tests psicológicos y áreas de medicina y trabajo social, y que los resultados de dichas evaluaciones consideren que se tienen los recursos, habilidades y condiciones (de todo tipo) para criar a un niño.

Integrar a un nuevo miembro al núcleo familiar, especialmente al tratarse de un menor de edad, es una gran responsabilidad, por lo que las autoridades necesitan valorar punto por punto la idoneidad de los posibles padres adoptivos; de esta manera, se estará asegurando que el niño o niña en cuestión reciba todas las herramientas para un desarrollo integral, así como estabilidad emocional y material. 

¿Cuánto dura este proceso?

Conseguir el Certificado de Idoneidad puede tardar entre tres meses y un año. 

Aquí podrás descubrir más acerca de este proceso y, de igual forma, saber qué documentos hay que entregar. 

Liberación de niñas y niños para adopción

Además de los esfuerzos realizados para obtener el Certificado de Idoneidad, las instituciones públicas y privadas realizan diversas acciones legales necesarias para liberar a niñas y niños. En los casos más complicados, y debido a la complejidad y participación de varias dependencias e instituciones, estos procesos pueden demorar entre dos o tres años. 

Todo este tiempo, los niños permanecen en las instituciones en espera de que se resuelva su adopción. 

Asignación y periodo de adaptación 

Una vez que se libera al niño o niña en adopción, se busca dentro de los solicitantes con certificado de idoneidad aquellos que cubran mejor las necesidades de los infantes. Posteriormente, se hace una asignación.

Tras la etapa de asignación, viene un periodo de adaptación, mismo que dependerá de la edad del menor. De darse una adecuada adaptación, es posible iniciar un procedimiento judicial de adopción. 

Al ser uno de los países con mayor demanda de solicitantes de adopción y, lamentablemente, pocos niños en situación jurídica adecuada para dicho proceso, adoptar un niño puede tardar hasta dos años. El tiempo puede verse reducido considerablemente si los solicitantes están de acuerdo en adoptar niñas o niños de seis años en adelante, con alguna discapacidad o limitación física o mental o, de igual manera, a grupos de hermanos. 

Las instituciones privadas que realizan las valoraciones o entregas de niñas y niños, deben trabajar mano a mano con el DIF de su localidad, con el fin de agilizar los procesos y sumar esfuerzos. O, en su defecto, deberán hacerlo  con la Procuraduría de Protección de Derechos de las Niñas y Niños, con el fin de que el procedimiento legal sea transparente. 

Requisitos para adoptar: 

Ser mayor de 25 años.

Estar conforme en considerar al hijo adoptivo como propio.

Contar con los medios suficientes para proveer lo necesario para la subsistencia y la educación. 

Integrar un documento con toda la información requerida. 

Ser mayor que el niño o niña adoptados al menos por 17 años. 

Gozar de buena salud.

Si el niño o niña a adoptar es mayor de 12 años, se requiere su consentimiento. 

Hay que entender que existen muchos tipos de adopción, y cada uno de ellos representa un reto. ¡Pero sobra decir que vale la pena enfrentarlo!

Aunque en este caso en particular nos concierne la adopción nacional, estos son otros tipos de adopción que existen:

Adopción simple: Existe una relación de derechos y deberes pero no hay relación de parentesco.

Adopción plena: el menor se incorpora en la familia como hijo propio.

Adopción internacional: el menor se integra a una familia que no es de su país de origen. 

Adopción por extranjeros: los solicitantes son procedentes de otros países pero residen en México.