Adivinanza godín: 25 mil mexicanas lo sufre, pero solo el 40% lo denuncia

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En realidad todos lo sabemos o lo suponemos. En México muchas veces hay que hacer ciertos “favores” para poder ascender. En otras ocasiones ni siquiera para un mejor puesto, el acoso sexual es el pan de cada día en empresas y oficinas. Tan sólo el 40% de los casos son denunciados de un aproximado de 25 mil, la mayoría lo calla por miedo a represalias.

Recuerdo que cuando estaba haciendo mi tesis, fui a la cámara de diputados del entonces Distrito Federal a entrevistar a los legisladores. Uno de ellos no me respondió la encuesta pues no quise hacerlo en “otro lugar”. Justamente mi tesis hablaba sobre mujeres en la política, y el acoso sexual era uno de los apartados. La situación me sirvió para darme cuenta perfectamente que mi investigación tenía toda la razón de ser.

El acoso sexual: ¿qué es exactamente?

Para entenderlo, hay que definir primero qué es acoso sexual, en este caso, laboral. La OIT (Organización Internacional del Trabajo) lo describe como un acto en el que hombre o mujer realiza de forma indebida requerimientos de carácter sexual y no consentidos por la víctima. La Ley Federal del Trabajo dice en su artículo 3Bis que “es una forma de violencia que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo del poder que conlleva a un estado de indefinición y de riesgo para la víctima”.

El problema es que en nuestro país, y seguramente en muchos otros, la víctima se queda callada y prefiere cambiar de trabajo para no verse afectada. El permanecer en el empleo en dónde sufre el abuso significaría soportar el acoso, congelamiento en su puesto (que no ascienda) y maltrato. La víctima podría caer en depresión, distraerse constantemente, no prestar atención, y esto a su vez provocar que descuide su trabajo.

En la televisión 

Mucha gente piensa que el acoso está únicamente en ciertas esferas de la sociedad, pero no es cierto. Se puede presentar en todas. Estos días el caso Weinstein, productor de películas como El Señor de los Anillos, Shakespeare in love o el Paciente Inglés, se ha vuelto trend topic en las redes sociales. Alrededor de 50 actrices levantaron denuncias por haber sido víctimas de acoso sexual durante las grabaciones o los castings. Ashley Judd, Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow y Mia Farrow, entre muchas otras, sacaron a la luz las situaciones que vivieron con el productor. El resultado fue que la empresa que él mismo había fundado, lo despidió.

México no está muy alejado. En 2015 hubo una situación que se viralizó rápidamente en redes sociales sobre el acoso que vivió en vivo y a todo color Tania Reza de parte de su compañero de set Enrique Tovar. Ambos estaban en el programa “A toda máquina”, y en una cápsula el conductor “bromeando” tocó el pecho de Tania:

Después de que se levantaron varias denuncias, se descubrió que los conductores habían estado de acuerdo en esa “actuación”. Verdad o no, pero la situación llegó a Conapred por discriminación en contra de Tania. Este era un claro ejemplo de que el acoso sexual estaba y está presente en la televisión mexicana.

Gracias a la denuncia a Weinstein, algunas actrices mexicanas también han declarado las experiencias que vivieron. Kate del Castillo confesó que cuando grababa “Muchachitas” lo normal era que las actrices se presentaran solas para entretener a algunos señores. Karla Souza la semana pasada declaró que sufrió acoso un par de veces y que parecía “gajes del oficio”. Ambas buscan que quienes sufrieron de algún tipo de acoso, lo hablen al igual que ellas. ¡Qué lo hagan, por favor!

#YoTambién

Las redes sociales son hoy en día un medio básico para denunciar el acoso. La semana pasada surgió el hashtag #YoTambién, al que miles de mexicanas se sumaron como respuesta a que ellas también habían sido víctimas.

El acoso sexual también viene en forma de sueldos diferentes por ser mujer y constancias de “no embarazo”. Puede darse por medio de mensajes, comentarios ofensivos, incómodos o despectivos, rozamientos, forcejeos, humillaciones, amenazas o violencia.  No necesariamente sucede de hombre a mujer, también puede darse entre mujeres. En cualquiera de los casos, lo mejor es hablarlo y denunciarlo. Tener pruebas es importante, pero aunque no se tengan se puede acudir a las instancias de la Conapred o entrar a www.conapred.org.mx  para presentar la queja correspondiente.

El acoso sexual es un delito, por eso no debe quedar impune. No hay nada que lo excuse: ni la ropa, actitud o físico son pretextos para que suceda. La pena en caso de ser una empresa, es de 250 a cinco mil veces la Unidad de Medida y Actualización, que es el pago por obligaciones que existen en México; además de los cargos correspondientes al agresor.