¡Adiós pañal! ¿Cuál es la mejor técnica para que los niños aprendan a controlarse?

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Prácticamente todos los padres mexicanos pasan por la angustia de enseñar a sus hijos a ir al baño. La angustia y el estrés vienen por no saber si aún están muy chicos o si ya están muy grandes para apenas estar empezando a entrenarlos. A esto hay que agregarle que es mucho más cómodo y práctico que los hijos hagan sus necesidades directamente en el baño, además del gran ahorro monetario que representa para la economía familiar el no tener que gastar dinero en pañales. Y, por supuesto, en términos ecologistas es mucho mejor deshacerse lo antes posible de los pañales desechables, pues estos constituyen el tercer artículo de consumo individual en los basureros, además de que su producción requiere alrededor de 7 mil millones de galones de petróleo al año.

Foto: babybjorn.com

¿Qué edad es la adecuada para enseñar a los hijos a ir al baño?

No hay una respuesta acertada y esto cambia radicalmente en el mundo de acuerdo al entorno social, cultural y económico de cada familia. Por ejemplo, uno de los casos más extremos se da en Costa de Marfil, donde las mamás de los pueblos de Beng comienzan a entrenar a los intestinos de sus hijos tan solo unos cuantos días después de nacer. Les administran edemas dos veces al día y para cuando los pequeños tienen unos cuántos meses de edad, sus cuidadoras ya no se deben preocupar porque hagan sus necesidades durante el día. Esto suena como una práctica extrema y tal vez lo sea pero tiene sus razones de existir: los pañales desechables no se pueden conseguir en estas localidades, y aunque existieran en los mercados locales, prácticamente ninguna familia podría darse el lujo de comprarlos.

Además de esto, la estructura de trabajo y los valores profundamente arraigados juegan un papel de suma importancia. Los bebés de Beng pasan la mayor parte del día amarrados a la espalda de una cuidadora, que normalmente no es su mamá, pues ella debe ir a los campos a trabajar para poder proveer a sus hijos de alimentos. La sociedad Beng considera a las heces fecales como algo totalmente repugnante, por lo que la idea de que un bebé amarrado a la espalda, haga sus necesidades es totalmente repulsiva. Debido a esto, ninguna niñera querría cuidar a un bebé que probablemente se haría del baño en su espalda, así que a las madres no les queda otra opción más que entrenarlos desde recién nacidos.

Foto: i.pinimg.com

Yéndonos a un ejemplo más cercano, en Estados Unidos muchas guarderías únicamente aceptan a niños que ya saben ir al baño. Si los papás tienen necesidad de trabajar y no hay nadie cercano que cuide de sus hijos, entonces deben considerar las guarderías y por ende, enseñar a sus pequeños a no usar pañales desde edades tempranas. Esto también sucede en algunos sitios de México.

Por todo esto es que los padres no deben de angustiarse con el momento en que enseñan a sus hijos a ir al baño. Hay muchas formas correctas de educar y guiar a los niños. No hay una fórmula que le acomode a absolutamente a todos, cada familia dicta sus propias reglas de acuerdo a su situación y posibilidades.

Tips para ayudar a tu hijo a dejar el pañal

1. Preséntale el orinal donde quieres que aprenda a hacer del baño. Explícale qué es y cómo usarlo. No debe ser un objeto que le cause conflicto, al contrario, debe sentirse cómodo con él desde el primer acercamiento. También déjalo siempre en el mismo lugar, en el baño es el sitio ideal.

2. Una vez que inicies el entrenamiento para que deje el pañal, no lo interrumpas, pues eso sólo lo descontrolará. Pregúntale frecuentamente si desea hacer del baño, sobre todo al despertar, después de comer o beber agua y antes de dormir.

3. Involúcralo en todo el proceso. Si se moja la ropa, llévalo a que se cambie y que lo haga él mismo. No dejes que permanezca mucho tiempo mojado, sino se acostumbrará a eso y será más difícil el aprendizaje.

4. Vístelo con ropa ligera y fácil de cambiar. Durante el entrenamiento se cambiará de ropa varias veces al día.

5. Siempre acompáñalo en el baño y platica con él mientras están ahí. Cuando logre hacer sus necesidades donde debe, felicítalo inmediatamente.