8 razones por las que pensar como niños nos hará más felices

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Cuántas veces recordamos nuestra niñez y pensamos que esos tiempos eran mejores, que esa ha sido la mejor época de nuestras vidas. Muchas.

Una de las razones por las que recordamos con tanto gusto nuestra infancia es que de niños no teníamos las preocupaciones, responsabilidades y expectativas que tenemos como adultos; cosa que nos hacía sentirnos felices todo el tiempo.

Niña jugando

Fuente: femina.in

Los niños son mucho más sabios de lo que nos imaginamos, y hay mucho que podemos aprender de su actitud y forma de ver la vida que nos ayudaría a ser más felices como adultos.

Te platicamos 8 razones por las que pensar como niños nos hará más felices y tener una vida mejor.

 

Dicen lo que piensan

Los niños son honestos. No por nada se dice que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.

Un niño te dirá si tu vestido está feo, o si no le gustó la comida que preparaste. En cambio los adultos tendemos a decir mentiras blancas todo el tiempo con tal de no herir sentimientos o crear un ambiente incómodo con otras personas.

En 2012, investigadores universitarios hicieron un experimento de 10 semanas basado en un polígrafo y descubrieron que las personas que dijeron menos mentiras informaron tener mejoras en sus relaciones personales cercanas.

Debemos tratar de ser más honestos y hablar las cosas siempre con sinceridad y de frente. Esto puede hacer que nuestras relaciones sean mejores y más fuertes.

No les importa lo que otras personas piensen de ellos

Si te fijas en un niño que está jugando, cantando o bailando en público, queda súper claro que no tiene inhibiciones y que lo último que pasa por su mente es qué piensan los demás de él.

A medida que vamos teniendo más edad, esa inhibición innata va desapareciendo y nos empieza a importar la percepción que otros puedan tener de nosotros. En 2014 se hizo un estudio neurocientífico sobre los cerebros de los músicos de jazz, y en él se descubrió que cuando estos improvisan se desactiva un área de su cerebro relacionada con la autocensura.

El despreocuparnos por opiniones ajenas es muy benéfico y puede ser altamente productivo.

Dejan que sus mentes e imaginación vuelen

Los niños pueden estar horas jugando con una caja de cartón vacía, o con una hoja de papel y colores. Esto es porque dejan volar su imaginación, haciendo que su inmensa creatividad salga a la luz.

Nosotros como humanos también podemos hacerlo. Hay mucha creatividad dentro de nosotros, sólo que tal vez no permitimos que nuestra mente e imaginación vuelen.

La imaginación de los niños no tiene límites

Fuente: herfamily.ie


No guardan resentimientos

Si a un niño lo golpea otro mientras juegan y una semana después ese mismo niño lo invita a jugar, claro que aceptará, pues los niños no guardan resentimientos.

Investigadores canadienses concluyeron que la amargura constante puede enfermar a una persona y deteriorar su calidad de vida. Si los adultos pudiéramos dejar ir resentimientos y arrepentimientos como los niños y jóvenes hacen, veríamos mejoras en nuestra salud mental y física.

 

Son decisivos

Si le preguntamos a un niño qué quiere hacer en ese momento, en seguida nos dará una respuesta. Lo que sea que se les venga a la mente, pero cuando los niños están frente a una variedad de opciones no se paralizan por la indecisión, como muchos adultos hacemos.

De acuerdo a una investigación psicológica, las personas “satisfechas” -es decir las que eligen una opción lo suficientemente buena en lugar de agonizar sobre lo que es “lo mejor”- tienen menos ansiedad y mayor estabilidad emocional que las personas “maximizadoras” –las que revisan minuciosamente cada una de las posibilidades antes de tomar una decisión.

Buscan nuevas experiencias

Los niños siempre están contentos de jugar juegos nuevos o de hacer actividades que nunca han hecho. Son buscadores de cosas nuevas, un rasgo de carácter que se reduce drásticamente en la edad adulta.

De acuerdo a una prueba de personalidad realizada recientemente por investigadores, cuánto valora una persona las experiencias nuevas es un predictor importante de su bienestar.

 

No les da miedo llorar

Después de más de 15 años de estudios, los investigadores han descubierto que el llanto no solo es una respuesta humana a la frustración o el dolor, sino que también es saludable.

Llorar reduce la presión arterial y disminuye la cantidad de hormonas de estrés en el cuerpo.

Son súper optimistas

Los bebés nacen con un potencial ilimitado y la mayoría de los niños no tienen miedo a las cosas nuevas. Para todos los que buscamos la felicidad, un estudio longitudinal confirmó  que ser tan optimista como lo es un niño es la clave.

El tipo de pensamiento en el que las cosas buenas son vistas como provocadas por uno mismo, y las cosas malas son vistas como transitorias, también se asocia con una vida más larga.